En un archipiélago sin ríos permanentes, donde cada gota usada en agricultura es ya hoy un recurso disputado, el Ayuntamiento de Gáldar ha decidido apostar por la inteligencia artificial para resolver un problema tan viejo como el propio cultivo de la platanera: cómo regar lo suficiente sin desperdiciar.
El proyecto se llama AGALDAT, siglas de Transformación Digital Sostenible del Sector Agrícola Platanero en Gáldar, y ha obtenido una subvención de 3,2 millones de euros dentro del programa RedCyTI (Smart Economy) de Red.es, cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional. De esa cifra, 1,3 millones se destinarán a la instalación de sistemas de riego de precisión, mientras que 1,17 millones financiarán la plataforma de datos e inteligencia artificial encargada de interpretar en tiempo real la información recogida en el campo.
El objetivo declarado es ambicioso: reducir un 60% el agua utilizada para regar las plataneras en ocho fincas piloto del municipio. No es una cifra lanzada para impresionar, sino la base de un cálculo económico preciso, según el cual, a lo largo de los casi tres años que dura el programa, las empresas propietarias de las fincas participantes podrían ahorrar entre 1,5 y 2,5 millones de euros en costes de riego. Un detalle que merece atención: iniciativas similares, como el proyecto REGADIA que desarrolla la unidad de robótica de ITER sobre plataneras y aguacates, muestran que la optimización hídrica en agricultura se ha convertido en un frente en el que varias entidades canarias trabajan en paralelo, señal de que el problema se percibe como urgente mucho más allá de Gáldar.
La prueba real llegará en los próximos meses, cuando los sensores instalados en el campo empiecen a devolver datos suficientes para saber si el modelo aguanta a la escala real de una finca, y no solo en las simulaciones. Pero la dirección, en un territorio donde el cambio climático hace las estaciones cada vez más impredecibles, parece ya marcada: desperdiciar menos agua ha dejado de ser solo una buena práctica ambiental para convertirse en una condición de supervivencia económica para quien vive de la agricultura.

